¿Cuándo ir al psicólogo?

Proceso terapéutico

Si te has hecho esta pregunta quiere decir que, en algún momento, has sentido la necesidad de poder hablar con alguien que no te conozca, que no te juzgue, que te escuche y te acompañe. Si has llegado hasta aquí es que, tal vez, es el momento de dar el paso.

Despacho de psicología

La realidad es que no es necesario «estar fatal» para acudir a la consulta de un psicólogo. En nuestra sociedad todavía se mantiene el temor a la locura y el estigma de que aquel que cuida su salud mental es porque debe estar loco o tiene un problema grave, pero esta creencia deja fuera a una gran parte de los pacientes que acuden a terapia. Como hemos hablado en el apartado Therapeia, ésta no es otra cosa que un proceso para poder disfrutar mejor de la vida, detectando dónde están las heridas, los baches que a veces construimos o que nos encontramos.

A veces sucede que se retrasa la demanda de terapia porque uno intenta enfrentar sus problemas solo, a veces porque duele la idea de necesitar a un profesional, otras veces porque se infravalora el problema al que uno se está enfrentando y, en otras ocasiones, hay un temor a lo que pensarán los demás si uno empieza a ir a terapia.

¿Qué quiere decir esto? Que cada uno tenemos nuestros tiempos y miedos. Muchos son tiempos y miedos comunes a otros, otras veces son tan personales como seres únicos que somos.

Razones para ir al psicólogo

Hay tantas razones como personas para acudir al psicólogo pero, lo que suele estar presente en todas ellas, es una sensación de malestar e incomodidad que no desaparece. Partiendo de esta premisa, comparto algunos de los motivos más frecuentes para consultar:

El amor y el desamor

Una de las razones principales por las que muchas personas acuden a terapia es por esta causa. Amores correspondidos o no correspondidos, problemas de comunicación, ser infiel o sufrir una infidelidad, dificultades sexuales, escoger siempre al mismo tipo de pareja que acaba mal, relaciones de pareja que duelen, violencias, la sensación de estar enganchado, celos e inseguridades, entre otros motivos.

Ansiedad y estrés

Bajo estas palabras suele hablarse de preocupación excesiva, el temor a la incertidumbre, la dificultad para concentrarse, estar nervioso o demasiado inquieto, miedo a perder el control, entre otras emociones.

No sé qué me pasa

«No sé qué me pasa, pero algo me pasa». Cambios de humor, irascibilidad, rabia, contestaciones que no son habituales hacia el entorno, sensación acuciante de malestar, tristeza que uno no entiende… En muchas ocasiones, uno acude a la consulta porque sabe que algo le está sucediendo que no puede entender pero que implica un gran sufrimiento.

Autoestima

Es una palabra que se utiliza para hablar de muchas cosas: inseguridad, necesidad de reafirmación por parte de los demás, dificultad para poder decir que no, una alta insatisfacción con la imagen corporal, pensamientos repetitivos sobre sí que dañan, temor a no ser suficiente para los demás, a no estar nunca a la altura, entre otros.

Siempre me pasa lo mismo

Las repeticiones pueden darse en muchos momentos y ámbitos de la vida. A veces se les llama patrones, en un intento de definir eso que uno hace, una y otra vez, a pesar de que el resultado nunca sea satisfactorio. Repeticiones que uno puede sentir que hace sin darse cuenta y que solo percibe cuando vuelve a sufrir.

No sé qué quiero

Hay cambios vitales que nos llevan a la pregunta directa de qué quiero, por dónde ir ahora, qué hacer. Puede ser al terminar la educación obligatoria, la formación o la carrera, la búsqueda de trabajo, una ruptura… Momentos que a uno le interpelan, que le obligan a mirar para adentro y no siempre es fácil encontrar la respuesta. A veces, se necesita a un otro externo para poder ordenar y dar luz a eso que resulta confuso.

Dificultad para tomar decisiones propias

A algunas personas les paraliza el miedo a equivocarse, en otras ocasiones a disgustar a alguien si no hace lo que cree que otra persona quiere, otras veces uno no sabe qué es lo que quiere… Son algunas posibilidades que pueden esconderse detrás de esta dificultad pero siempre hay que ver qué hay detrás, qué lo origina para poder tratarlo.

Duelo

La pérdida de alguien a quien uno ama como puede ser un familiar, una mascota que es más que una mascota, el distanciamiento de una amistad, una ruptura de pareja, la pérdida del trabajo soñado, un proyecto personal que parece que no va a poder realizarse… Todo ello, puede despertar una gran tristeza, preguntas, temores, que necesitan transitar por el proceso de un duelo.

Maternidad

En un tiempo en el que la maternidad ya no es vista como algo que una debe cumplir, comienza a surgir la pregunta ¿Quiero ser madre? Es una pregunta importantísima por muchísimas razones, una de ellas es que todas las mujeres estamos limitadas por el tiempo biológico y esa urgencia histórica también hace que la pregunta adquiera mayor relevancia.

Adicciones

En este momento, no solo es importante el elevado consumo de sustancias psicoactivas (cocaína, cannabis, tabaco, alcohol, etc.), si no el consumo excesivo de la tecnología, como puede ser el número de horas que se dedica a mirar el teléfono, las redes sociales, los juegos del móvil, los vídeos de YT, y ya no hablamos de adolescentes, este uso ya lo hacen los adultos y los niños. Por supuesto, hay otras adicciones como pueden ser el juego, al sexo, a los videojuegos o, incluso, a los vapeadores.

Relaciones familiares

La mala relación con un miembro o varios miembros de la familia, desencuentros, sentirse incomprendido, abusos en la infancia, enfermedad de un familiar, envejecimiento de los padres, duelos, entre otros.

Autolesiones

Las autolesiones no siempre están destinadas a un intento de suicidio, a veces se busca sentirse vivo, otras veces hacerse daño, descargar la tensión. Hoy día, es uno de los grandes motivos de consulta en adolescentes y adultos.

Miedos

A pesar de que el miedo es una respuesta natural, hay miedos que pueden paralizar o dificultar la vida. Estos aparecen a cualquier edad y pueden relacionarse con etapas vitales (miedo a crecer o a envejecer), con experiencias traumáticas (tras un accidente, por ejemplo) o también pueden parecer irracionales.

Sexualidad

Mujeres y hombres consultan por dificultades para poder mantener un encuentro físico, sobre la incapacidad para disfrutar del mismo, los tabúes que aparecen y que pueden complicar la relación con el otro, tiempos donde también las elecciones de pareja, casual o formal, también están ligadas a la identidad.

Conocerse mejor

Por supuesto, también hay quien acude a la consulta indicando que le gustaría poder conocerse mejor. A veces, desde un lugar de curiosidad, otras veces porque algo ha ocurrido que le ha llevado a preguntarse ¿Quién soy?, ¿Qué quiero?, ¿Por qué he elegido esto?

Mª ángeles Barja

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